Nota b · transporte
Malbec de alta calidad en flexitank: qué respalda la investigación
Que el flexitank degrada el vino es una de las creencias más instaladas del negocio. Un estudio con más de un millón de litros transportados durante quince meses permite ponerla a prueba, y conviene ser preciso sobre qué demuestra y qué no.
Publicado el 11 de septiembre de 2026Hay una pregunta que aparece siempre que un comprador elige un vino de mayor calidad para un programa a granel. A veces la dice; más seguido la piensa.
¿Puedo transportarlo a granel sin perder aquello por lo que estoy pagando más?
Detrás de esa duda hay una asociación muy difundida: que el flexitank es el formato barato, y que lo barato degrada. Es una creencia razonable, y hay evidencia que permite examinarla.
Qué se estudió
El Australian Wine Research Institute analizó envíos a granel entre Australia y el Reino Unido que involucraron más de un millón de litros a lo largo de quince meses, con evaluaciones químicas, sensoriales y de temperatura durante el trayecto.
La comparación central enfrentaba dos sistemas de transporte: tanques ISO y flexitanks.
Un panel de enólogos experimentados no encontró una preferencia sensorial consistente por ninguno de los dos.
FuenteAWRI, Transport and storage
La conclusión es precisa y conviene tomarla tal cual: en esos ensayos, ninguno de los dos sistemas fue preferido de manera consistente por el panel.
Lo que el estudio no cubre
Tres aclaraciones, porque un dato usado de más deja de servir.
- No comparó granel contra embotellado. Esa es otra discusión y necesita otra evidencia.
- No evaluó Malbec en particular. La ruta y las variedades del ensayo fueron otras.
- No dice que el transporte sea indiferente. Este resultado compara la preferencia entre sistemas. Por sí solo no demuestra que el vino no haya experimentado cambios durante el transporte.
Aun con esos límites, el hallazgo alcanza para lo que importa al decidir: en esos ensayos no hubo una preferencia sensorial que favoreciera al tanque ISO sobre el flexitank.
La consecuencia comercial
Si el panel no mostró una preferencia consistente entre esos dos sistemas, la decisión de un programa de mayor valor no debería tomarse mirando solo el formato.
Un Malbec no debería quedar fuera de un proyecto de mayor valor solo porque se suministra a granel.
Lo que sí incide sobre el resultado es la operación completa: cómo se carga, cómo se protege, cuánto tiempo pasa en tránsito, a qué temperaturas, y con qué controles se documenta el estado del vino en cada etapa.
La guía de buenas prácticas de la OIV identifica la oxidación y la contaminación como los dos riesgos a controlar, e incorpora procedimientos de muestreo para registrar el estado del vino durante el traslado.
FuenteOIV, Good Practices Guide for Bulk Wine Transportation, apartados 3 y 5.2
Tres comprobaciones para una compra concreta
En la práctica, esto se traduce en tres momentos donde hay que dejar registro.
- Antes de cargar. Confirmar que el lote corresponde a la muestra aprobada, y registrar sus características analíticas y sensoriales. Sin esa referencia inicial, después no hay contra qué comparar.
- Durante el traslado. Acordar condiciones de manipulación, protección y transporte, con responsabilidades claras sobre quién responde por cada tramo.
- Al recibir, antes de envasar. Contrastar el vino con las muestras conservadas y con las especificaciones acordadas. Detectar una desviación acá permite decidir antes de seguir adelante con el envasado, aunque no todo desvío sea corregible.
Las tres comprobaciones cumplen una función que va más allá del control: convierten la selección en algo verificable. El comprador deja de confiar en que el vino llegó bien y pasa a poder demostrarlo.
Pagar más por una mejor selección tiene sentido solo si esa selección llega entera. Lo que la investigación permite decidir es acotado y útil: el formato no es razón suficiente para descartar un vino de mayor calidad. Lo que sí conviene mirar es la operación, y eso depende de cómo se trabaje.