
Construimos marcas para correr nuestro propio riesgo
Una empresa que solo produce para otros nunca ve qué pasa después de la venta. No ve la góndola, no ve la reposición, no ve si el consumidor volvió.
En nuestras marcas ponemos el capital y asumimos las consecuencias. Lo que aprendemos ahí es lo que aportamos en la marca de otro.
Es la forma más honesta de investigación de mercado: la que se paga con plata propia.
El portafolio
Dos marcas, dos problemas distintos
Criterio de portafolio
Una marca nueva necesita una razón
No lanzamos marcas para llenar el portafolio. Cada una responde a un espacio concreto: un precio, un canal, un consumidor que las anteriores no alcanzan.
Cuando una marca deja de tener esa razón, se corrige o se retira.
Sostener una etiqueta por orgullo es una forma cara de no decidir.

