Botellas en guarda vistas desde la base

Su marca es el activo. Nosotros somos la infraestructura

Cuando un retailer construye su marca, construye algo suyo: un margen que no comparte, un espacio de góndola que controla, un activo que gana valor con los años.

Nuestro trabajo es hacer eso posible sin aparecer en ningún lado.

Discreción

El productor correcto es el que no se nota

No usamos los proyectos de private label como referencia sin autorización expresa. No mostramos las etiquetas de nuestros clientes. No le contamos a su competencia qué funciona en su góndola.

La marca es suya. El consumidor es suyo. Nosotros estamos atrás.

Del precio hacia atrás

Empezamos por el número, no por el vino

Un proyecto de marca privada tiene un precio de góndola, un margen de canal, un costo logístico, un impuesto y un arancel. Lo que queda es el vino que se puede hacer.

Primero cerramos el modelo económico. Después diseñamos el producto que entra en él.

Al revés se termina con una muestra excelente que nadie puede vender.

Punto de partida

El precio al que su vino tiene que estar en la góndola

  • Margen del punto de venta

    Cambia con el canal: no pide lo mismo una cadena de supermercados que una vinoteca o una tienda en línea.

  • Margen del importador o del distribuidor

    Depende de cuántos escalones hay entre la bodega y la góndola. A veces uno, a veces dos.

  • Impuestos internos del mercado

    Cada país tiene los suyos, y no gravan igual: unos por valor, otros por volumen o por grado alcohólico.

  • Arancel de importación

    Depende del acuerdo comercial vigente con Argentina en ese destino.

  • Logística, seguro y despacho

    Varía con el formato, la distancia, el momento del año y el tipo de cambio.

  • Envase: botella, etiqueta, tapa y caja

    Es la parte que el proyecto puede mover a propósito. Aligerar una botella libera centavos que vuelven al vino.

Lo que queda es el vino que se puede hacer

Ese número —el costo por litro disponible— es el que define variedad, corte, guarda y madera. No al revés.

Cuánto pesa cada componente cambia con el mercado y con el proyecto: no hay una proporción que sirva para todos. Lo que no cambia es la lista, y el orden en que se restan.

Qué incluye

Hasta dónde llegamos

No hacemos el trabajo de marca. Posicionamiento, nombre y diseño son suyos. Podemos aportar criterio, pero no vamos a fingir que somos una agencia.

  • Perfil y muestras
  • Variedades y cortes
  • Especificación técnica
  • Formatos y packaging
  • Etiquetado del destino
  • Producción, control por lote y embarque

Después del lanzamiento

El primer pedido es la parte fácil

Una marca privada se juega en la reposición: que la segunda producción sea idéntica a la primera, que el volumen se amplíe cuando la rotación acompañe, que el vino siga estando cuando la cadena lo sume a otra región.

Ahí es donde importa el sistema de control. Y ahí es donde se rompe la mayoría de los proyectos de private label.

Desarrollar una marca privada